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Partir de cero: el bolsillo de un migrante

Decidir comenzar una nueva vida, dejar el país de origen y tener que mantenerse lejos de los seres queridos es un proceso muy duro, que enfrentan las personas al buscar mejores oportunidades lejos de su patria.

Según una estimación realizada en conjunto por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Departamento de Extranjería y Migración (DEM), el número de personas extranjeras residentes habituales en Chile llegó a 1.251.225 al 31 de diciembre de 2018. De esta cifra, 646.128 corresponden a hombres y 605.097 a mujeres.

Cerca del 60% del total de personas migrantes tiene entre 20 y 39 años. Además, los cinco países desde donde proviene la mayoría de ellas son Venezuela, con 288.233 personas; Perú, con 223.923; Haití, con 179.338; Colombia, con 146.582 personas, y Bolivia, con 107.346 personas.

Nueva cultura y costo de vida

Adaptarse a una nueva cultura no es la única complicación que se experimenta al llegar a un país ajeno, ya que lograr costear los gastos propios y muchas veces ayudar financieramente a los familiares, que permanecen en el extranjero, con el envío de remesas, implica un gran esfuerzo.

También, para quienes llegan a Chile lograr ajustar sus finanzas al costo de vida resulta complicado, considerando que se debe pagar arriendo, transporte y realizar otro tipo de gastos, que pueden ser superiores al del país de origen.

Morosidad

De acuerdo al último informe de Equifax y la Universidad San Sebastián el número de extranjeros morosos llega a 137.503, lo que representa un 3% del total de personas que se han atrasado con el pago de sus deudas.

El monto de sus deudas atrasadas, en promedio, supera los dos millones de pesos ($2.095.341).

¿En qué se endeudan?

Los inmigrantes morosos le deben más a la banca (64%) y en segundo lugar al retail (22%). Aunque las personas extranjeras atrasadas con sus cuentas se concentran en el Retail (48%) y luego en las casas bancarias (30%).

“Pasa a ser un factor relevante el crecimiento que está teniendo el endeudamiento de los inmigrantes y es posible hacer una doble lectura. Por una parte, ellos pasan a ser parte del problema en nuestra sociedad que representa el endeudamiento, pero, por otro lado, se evidencia una mayor bancarización de este ciudadano extranjero, que resulta ser sujeto de crédito en nuestro país”, comenta Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de Defensadeudores.cl.

¿Cómo me protejo?

Lo primero para intentar mantener las finanzas en orden es llevar un presupuesto y tratar de reducir al máximo los gastos, especialmente en la llegada al país, ya que los primeros meses la situación laboral podría ser más precaria.

También, es importante informarse, ya que existen actividades, talleres, capacitaciones y subsidios a los que se podría postular, como el de arriendo. En este último caso, debe presentar la cédula de identidad para extranjeros.

También pueden recurrir

Si decidió partir una nueva vida en Chile y enfrenta problemas, como el sobreendeudamiento, debe saber que puede recurrir a herramientas legales, como la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento (20.720).

¿En qué consiste?

Esta normativa permite renegociar las deudas, es decir, buscar mejores condiciones de pago a los acreedores. Este es un procedimiento gratuito y se debe tramitar ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir).

En caso de no poder renegociar, la normativa permite que se pueda recurrir a la liquidación voluntaria: declararse en quiebra. Este proceso judicial requiere contar con un abogado y con la venta de los bienes del deudor se buscará pagar lo adeudado a los acreedores.

Para acogerte a la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento debe tener domicilio en Chile y siempre es importante contar con su situación migratoria regularizada.