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Los chilenos que se declaran en quiebra deben en promedio 29 millones de pesos

Entre los motivos para llegar una situación de insolvencia se encuentran las contingencias familiares, indica un sondeo de Defensa Deudores y las facultades de Ingeniería y Ciencias Sociales de la Universidad de Playa Ancha (UPLA). 

 

Este mes se cumplen cinco años desde que entró en vigencia la Ley de Reorganización y Liquidación de Empresas y Personas (Ley 20.720). La normativa permite a quienes tienen problemas de sobreendeudamiento enfrentar esta situación y buscar una forma de salir adelante.

“La Ley de Insolvencia y Reemprendimiento tiene por objetivo quitar esta carga negativa que tiene ser deudor. Es una ley para quien está insolvente y quiere reemprender. Distingue procedimientos para las personas y para las empresas deudoras”, explica Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de Defensadeudores.cl.

Declararse en quiebra

En Chile son cerca de 4,6 millones las personas que se han atrasado con el pago de sus deudas y al no poder cumplir con sus obligaciones una de las alternativas a la que se recurre es la liquidación voluntaria: declararse en quiebra.

En el primer semestre de 2019 se iniciaron 2.328 procedimientos de liquidación de personas, lo que representa un aumento de un 62% en relación al mismo período de 2018, de acuerdo a cifras de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir). Desde el inicio de la ley se han llevado a cabo más de 10 mil procedimientos concursales de liquidación de personas.

Al declararse en quiebra el deudor debe hacer entrega de sus bienes para que con la venta de ellos se pueda saldar la deuda que mantiene con sus acreedores, quienes le prestaron el dinero.

Resultados del sondeo: ¿Por qué se llega a esta situación? 

“La radiografía a la quiebra de personas”, realizada por Defensa Deudores y las facultades de Ingeniería y Ciencias Sociales de la Universidad de Playa Ancha, revela que entre los motivos más recurrentes que generan insolvencia se encuentran: en un 54% el espiral de deudas, que surge cuando la persona no cubre sus gastos con su ingreso mensual y comienza a tomar malas decisiones financieras, como refinanciar y repactar una deuda.

Otro de las causas se relaciona con contingencias familiares (28%), como el nacimiento o la educación de un hijo y quiebre familiar. En tercer lugar, se encuentran los gastos en enfermedad (16%).

En promedio los hombres se liquidan con un monto de deuda superior en un 20% al de las mujeres: 31 millones aproximadamente en el caso masculino y 26 millones aproximadamente en el caso femenino.

Al considerar ambos géneros el monto que adeudan las personas, que se declaran en quiebra, llega aproximadamente a los 29 millones y el número promedio de acreedores es siete.

La muestra

Para el análisis se consideraron 974 casos de personas con resolución de liquidación voluntaria: 617 son hombres y 357 mujeres. En promedio quienes se declararon en quiebra tienen 39 años.

En cuanto a su distribución geográfica: 42% corresponde a la Región Metropolitana, 40% a la zona sur y 18 % a la zona norte.

¿Cuál es la importancia de la Ley 20.720?

Ibáñez destaca que la normativa permite volver a empezar y encontrar la forma de enfrentar los problemas que generan el sobreendeudamiento: “Muchas veces hay desconocimiento y temor, pero hay que tener en cuenta que esta es una ley que lo puede ayudar. No todo está perdido”.

La persona deudora

El abogado comenta que esta normativa es mucho más cercana: “Con la antigua Ley de quiebras teníamos la concepción de que la ley era un procedimiento largo, engorroso, hecho sólo para los grandes empresarios. Hoy esta ley está hecha para la persona común y corriente, que se encuentre en crisis patrimonial, generalmente, sin capacidad de pago. Por ende, pueden acogerse a ella pensionados, estudiantes, dueñas de casa o trabajadores”.

La Ley 20.720 permite a las personas deudoras que no pueden cumplir con el pago de sus deudas optar por dos procedimientos.

1-La renegociación: “En este caso la persona deudora y los acreedores están en un plano de igualdad. Se puede lograr un mayor plazo para pagar y la condonación de intereses”, explica Ibáñez.

Este procedimiento es de carácter gratuito y se debe tramitar ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir).

El objetivo de recurrir a la renegociación es obtener nuevas condiciones de pago para que la persona pueda asumir sus compromisos financieros.

2-La liquidación: Al declararse en quiebra y someterse al procedimiento de liquidación voluntaria las personas deberán entregar todos los bienes de su patrimonio a un liquidador, ya que con la venta se cubrirán sus deudas.

Las obligaciones comerciales se extinguirán, aunque el monto adeudado sea superior al dinero obtenido por la venta de los bienes.

Ibáñez señala que al declararse en quiebra la persona deudora podrá limpiar sus antecedentes comerciales y tener una nueva oportunidad de llevar de forma correcta sus finanzas.

Este es un procedimiento judicial, por lo que requiere contar con el patrocinio de un abogado y presentar una solicitud al tribunal correspondiente a su domicilio.