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Envío de cartas: malas prácticas de cobranza

Tener deudas no implica que no se tengan derechos. Quienes se han atrasado con el pago de sus compromisos financieros deben saber que la cobranza es un acto regulado por la ley y que no puede ser sinónimo de vivir angustiado y perseguido 24/7.

Las personas morosas frecuentemente reciben llamados de empresas de cobranza o cartas en su domicilio por sus deudas y son víctimas de prácticas abusivas por no conocer sus derechos.

“Las empresas de cobranza pueden llamar a tu casa, pero de lunes a sábado y de 8 a 20 horas, de manera tal que no entorpezca tu vida privada. No te pueden llamar a tu trabajo ni dejarte un recado con tu jefe, tampoco llamar a tus familiares”, explica el abogado y fundador de Defensa Deudores Ricardo Ibáñez.

Por otra parte, algunos estudios jurídicos envían cartas a personas morosas que han sido demandas judicialmente para ofrecer sus servicios. Los datos de quienes se encuentran en esta situación son obtenidos de la información contenida en el Poder Judicial: una práctica que sanciona la Ley 19.628 sobre Protección de Datos Personales.
“Muchas veces a la gente que se encuentra morosa le mandan cartas a su casa para asustarla, con palabras, como el embargo. Se debe saber que la ley prohíbe enviar escritos que aparenten ser demandas judiciales”, aclara Ibáñez.

También, la obtención de datos personales para dichos fines está prohibida por la Ley 20.886 sobre tramitación electrónica, que tiene como uno de sus principios el que en Chile, salvo excepciones legales, todos los procesos y actos de los tribunales son públicos. Sin embargo, prohíbe expresamente el tratamiento masivo de los datos personales contenidos en el sistema de tramitación electrónica del Poder Judicial, sin su autorización previa.

Quienes reciben este tipo de cartas pueden denunciar la vulneración de sus derechos y así evitar que sigan utilizando sus datos personales para esta práctica ilegal.